Anoka. La niña del mar. María José Roselló Planells

Sergio Andricaí­n

Anoka. La niña del mar, álbum de María José Roselló Planells publicado en Chile por Editorial Claraboya, reconstruye con sensibilidad poética y mirada antropológica un fragmento casi perdido de la memoria humana: la vida de los yaganes, pueblo originario del extremo sur de América. El relato evoca un mundo anterior a la colonización, donde la existencia cotidiana se entrelaza con la naturaleza y el espíritu de las aguas frías del canal de Beagle o Onashaga

La infancia de Anoka se convierte en el hilo conductor para adentrar al lector en los ciclos de una cultura en riesgo de desaparición: el nacimiento junto al mar, los rituales del fuego, las canoas que son hogar y medio de vida, el aprendizaje del buceo, la iniciación en la comunidad. Todo transcurre en un tono sereno, con un tempo casi ritual, que refleja la relación sagrada entre los seres humanos y el entorno natural. El texto, sobrio y cadencioso, evita la exotización dándole protagonismo a un personaje femenino que encarna la continuidad y la transmisión del conocimiento ancestral

Las ilustraciones, también de Roselló Planells, despliegan en las páginas grises azulados, ocres y verdes apagados que interpretan la atmósfera húmeda y cambiante del extremo austral. Las figuras humanas se integran armoniosamente al paisaje y subrayan la humildad, la laboriosidad y la comunión del pueblo yagán con la naturaleza.

Anoka. La niña del mar es un homenaje a los pueblos fueguinos y a su cosmovisión, pero también una reflexión sobre la necesidad de contar sus vidas antes de que caigan en el olvido. Desde la mirada de una niña que aprende a sobrevivir y a entender el espíritu del mar, el libro rescata la dimensión humana y simbólica de una cultura extinguida, recordándonos algo esencial: la armonía posible entre el cuerpo, la tierra y el agua.