Versos para la infancia que espera. Paulina Jara Straussmann
La madre canta una nana
que los barrotes deshacen
y sueña que corre libre
junto a él por los trigales.
Así amanecen unidos
en un abrazo que abre
las puertas de la esperanza
y ensancha de amor la cárcel.
O tal vez sí, si el público lector acoge estos versos como lo que son: una muestra de infancias poco visibilizadas que se aferran a la esperanza y a la ilusión. Las dos estrofas citadas a manera de exergo y que forman parte de uno de los poemas de Jara Straussmann, nos trasladan a la dura realidad compartida por los hijos de las madres presas.
La conquista de espacios sin edulcorar y de realidades que parecen no afectarnos hasta que nos tocan de cerca, lejos de provocar incomodidad, deberían de incitarnos a reflexionar y experimentar parte de lo que en Versos para la infancia que espera se nos narra. Por este motivo, los niños y las madres que protagonizan ests obra son presentados como luchadores que merecen habitar un mundo mejor y más justo.
La editora chilena Valeria Mari al frente de Claraboya Ediciones nos ofrece en la colección Pon a girar el mundo un cuaderno que no nos dejará indiferente. En él encontraremos poemas en forma de canciones, juegos de ronda y nanas escritos por Paulina Jara Straussman y acompañados por las bellas ilustraciones de Claudia Blin, trabajadas con trazos fuertes y a todo color, que ocupan una página o la doble página.
Un libro que inquieta y nos conmina a tomar conciencia sobre la injusticia en que vive buena parte de la infancia del mundo actual, al mismo tiempo nos obliga a levantar la voz por esa niñez despojada de sus derechos a una vida mejor.